El nombre y la paleta se mueven juntos
Cuando la tarjeta va para un cumpleaños, el nombre suele ir en primer plano y la paleta se inclina hacia tonos cálidos que acompañan la ilustración. En un agradecimiento, en cambio, conviene bajar el contraste y dejar que el texto respire: la misma acuarela se ve distinta con terracota suave que con un verde oliva más profundo. No es decoración, es el tono de la frase.